Agentes de IA
Agentes que recogen datos, los analizan, redactan el resultado y lo dejan listo para entregar. Usamos el nivel más simple que resuelve cada paso, y cada llamada queda registrada con su coste.
Empresa de tecnología · Barcelona
Construimos el software y los agentes que hacen solos el trabajo que se repite —recoger datos, analizarlos, redactar y entregar— y una persona aprueba todo lo que sale.
Qué hacemos
No vendemos horas: construimos servicios que siguen funcionando cuando nos vamos a dormir, y que una persona revisa antes de que salgan.
Agentes que recogen datos, los analizan, redactan el resultado y lo dejan listo para entregar. Usamos el nivel más simple que resuelve cada paso, y cada llamada queda registrada con su coste.
El trabajo que alguien hace a mano cada semana, convertido en una cola de tareas con programación, reintentos y topes de gasto. Funciona sin que nadie entre a lanzarlo.
Entregables periódicos construidos sobre datos propios y su histórico: no una foto del momento, sino qué ha cambiado desde la última vez y qué hacer con ello.
Fuentes públicas, APIs y portales normalizados en una base con histórico, para poder comparar semanas y no solo consultar lo de hoy.
Cuando un servicio funciona en un sector, se empaqueta como producto con su marca, su precio y su entrega. El núcleo es el mismo para todos.
Un sitio para aprobar lo que sale, lanzar una ejecución, ver qué ha fallado y cuánto ha costado. La operación también es parte de lo que se construye.
Cómo funciona
El mismo ciclo en todos los servicios. Cambian las fuentes y el entregable; el orden, no.
Fuentes públicas con tope de resultados y de gasto por ejecución.
Histórico propio: qué ha cambiado desde la vuelta anterior y cuánto.
El entregable, con el nivel de IA más simple que resuelve el paso.
Una persona lo lee y lo aprueba. Sin eso no sale nada.
Se envía, y el coste y el ingreso quedan apuntados en el libro del servicio.
El núcleo
Esto se construye una vez. Un servicio nuevo no lo vuelve a construir: lo usa. Por eso el segundo cuesta una fracción del primero.
Cada fuente lleva su límite de resultados y de euros por ejecución. Una recogida no puede dispararse sin que alguien lo decida.
Guardamos lo que vemos cada vuelta, así que podemos decir qué ha cambiado. Es lo que no sabe hacer un panel que solo consulta.
Las cifras del entregable se calculan igual en todos: código normal, sin IA, comprobable con pruebas.
Programaciones, reintentos y ejecuciones manuales, con una vuelta por tarea para no pagar dos veces lo mismo.
Cada llamada a una fuente o a un modelo queda apuntada con su coste, junto a lo que factura el servicio.
Lista de exclusión común, base legal registrada y aprobación humana antes de salir.
Donde se aprueba, se ejecuta y se ve la salud de todo. Solo por red privada.
Cada servicio declara sus agentes en un archivo. Montar uno nuevo es rellenarlo, no empezar un proyecto.
Dónde encaja
No publicamos en qué sectores estamos trabajando. Lo que sí podemos decir es qué tipo de problema encaja con el modelo.
Donde la oferta se publica y cambia cada semana, y nadie tiene tiempo de mirar qué se movió.
Negocios que trabajan una zona concreta y compiten con los tres de la calle de al lado.
Un informe, un seguimiento o una comparación que alguien hace a mano cada lunes.
La información existe y es pública, pero está en cinco sitios y nadie la junta.
Si en tu empresa hay un trabajo que se repite cada semana y nadie tiene tiempo de hacerlo, cuéntanoslo.
Cómo se monta
Un archivo: a quién sirve, qué fuentes usa, qué entrega, cada cuánto y con qué topes de gasto.
Lo que ya existe se reutiliza. Lo que no, se añade como un adaptador más del motor de datos.
Se recoge de verdad, con tope bajo, y se mira si el entregable dice algo que el cliente no sepa ya.
Si funciona, pasa a producción. Si no, se apaga y no arrastra al resto.
Cada servicio dice, en su archivo, cuánto puede gastar y qué tiene que devolver para seguir encendido. El que no llega se pausa. No se discute a posteriori: ya estaba escrito.
Quiénes somos
HundredHex la formamos Xavi García Rosal y David. Construimos la plataforma, los agentes y los servicios que corren sobre ella, y revisamos a mano todo lo que sale hacia fuera.
Trabajamos con nuestro propio software y en nuestra propia infraestructura: ni plantillas de terceros ni cajas negras que no podamos abrir cuando algo falla.
Está en la cola de trabajo, no en la buena voluntad de nadie.
Si lo hace un cálculo, no lo hace un modelo. Es más barato y se puede probar.
Cada servicio tiene su libro, y su criterio de corte escrito antes de empezar.
Contacto
Contesta una persona, normalmente el mismo día laborable. No hay respuestas automáticas ni secuencias de correos.